Detección temprana de fatiga en infraestructura críticaMonitoreo automatizado de deformaciones elásticas mediante galgas extensométricas y sensores de cuerda vibrante en viaductos, puentes grúa y cimentaciones de hormigón armado expuestas a cargas dinámicas continuas de tráfico pesado. Suministramos análisis de fatiga estructural para la planificación de revoques técnicos.
Galgas extensométricas
Sensores de cuerda vibrante
Análisis de fatiga estructural
Por qué confiar en el monitoreo automatizado
Tres razones técnicas que diferencian nuestro enfoque de las inspecciones visuales tradicionales
Detección submillimétrica de fatiga
Las galgas extensométricas y sensores de cuerda vibrante registran deformaciones elásticas desde 0.001 mm, algo imposible de detectar en una revisión visual periódica. En el Viaducto San Martín identificamos tres zonas con fatiga acelerada que ningún ojo humano habría visto hasta que aparecieran grietas visibles. Esa anticipación permite planificar revoques técnicos sin cortes de tráfico.
Series temporales continuas, no muestreos
Una inspección convencional ofrece una foto del momento; nuestro sistema entrega una película completa de 24/7. En el puente grúa del puerto industrial, los datos de seis meses revelaron una tendencia acumulativa en la base de las columnas norte que un muestreo mensual habría enmascarado. Esa información cambió la estrategia de refuerzo de correctiva a predictiva.
Alertas tempranas con contexto estructural
No solo reportamos una deformación fuera de rango; vinculamos cada lectura con el historial de cargas dinámicas, la temperatura ambiente y el ciclo de fatiga acumulado. En la cimentación de la planta química de Zárate, el sistema alertó sobre una tendencia creciente de 2.3 mm en el sector suroeste antes de que superara el límite de seguridad, permitiendo rediseñar la distribución de maquinaria y programar inyecciones de consolidación.
Beneficios clave
Monitoreo que protege tu estructura
Datos precisos para decisiones de mantenimiento sin especulaciones.
1
Detección temprana de fatiga
Las galgas extensométricas identifican microfisuras en juntas de dilatación y vigas antes de que comprometan la seguridad. En el Viaducto San Martín se detectaron tres zonas con fatiga acelerada, permitiendo revoques técnicos sin cortar el tráfico.
Resultado: vida útil extendida 8 años.
2
Análisis de cargas cíclicas reales
Los sensores de cuerda vibrante registran deformaciones bajo tráfico pesado continuo. En el puente grúa de Bahía Blanca se midieron ciclos al 80% de capacidad, revelando deformaciones acumulativas en columnas norte que exigieron refuerzo con fibra de carbono.
Resultado: plan de monitoreo semestral definido.
3
Alertas en asentamientos diferenciales
En la planta química de Zárate, 32 sensores en malla 8×8 detectaron deformaciones de hasta 2.3 mm en el sector suroeste durante 90 días. La tendencia creciente permitió rediseñar la distribución de maquinaria y programar inyecciones de consolidación del suelo.
Resultado: intervención antes de daño estructural.
4
Informes para planificación de revoques
Los datos de deformación elástica se traducen en cronogramas de mantenimiento concretos. Cada informe incluye zonas críticas, rangos de deformación aceptables y prioridades de intervención, eliminando conjeturas en la programación de obras.
Resultado: ahorro en paradas no programadas.
5
Monitoreo continuo sin interrupciones
El sistema automatizado opera 24/7 con adquisición de datos en tiempo real. No requiere detener la operación de puentes grúa, viaductos ni plantas industriales. Las lecturas se transmiten vía remota y se integran con plataformas de gestión de activos.
Resultado: supervisión sin afectar producción.
6
Adaptación a hormigón armado y acero
Los sensores se instalan en cimentaciones, pórticos y losas de hormigón armado expuestas a cargas dinámicas. La calibración específica para cada material garantiza lecturas precisas en rangos elásticos, desde puentes grúa de 50 toneladas hasta losas de fundación industriales.
Resultado: cobertura para distintos tipos de estructura.
Confianza en cada monitoreo
Ingenieros y contratistas respaldan nuestros informes de fatiga estructural para la planificación de revoques técnicos en obras de hormigón armado.
Ingeniero civil
+320 m
Viaducto monitoreado con galgas extensométricas en juntas de dilatación.
Srita. Fabiana Robledo Segundo
“Los datos de deformación nos permitieron programar los revoques sin cortar el tráfico. El informe de fatiga fue determinante.”
Supervisor de puerto
50 t
Puente grúa evaluado con sensores de cuerda vibrante durante 6 meses.
Sofía Terrazas
“Las lecturas de cargas cíclicas nos alertaron sobre fatiga en las columnas. Ahora monitoreamos semestralmente.”
Jefe de planta
2.3 mm
Deformación detectada en losa de cimentación por vibraciones de compresores.
Lic. Constanza Posada Hijo
“El sistema de alerta temprana nos permitió rediseñar la distribución de maquinaria antes de que el asentamiento fuera crítico.”
Preguntas frecuentes sobre monitoreo estructural
Respuestas claras sobre el uso de galgas extensométricas y sensores de cuerda vibrante en infraestructura de hormigón armado.
La galga extensométrica mide deformaciones locales puntuales con alta frecuencia de muestreo, ideal para cargas dinámicas rápidas como el paso de vehículos pesados. El sensor de cuerda vibrante registra deformaciones estáticas o cuasiestáticas con gran estabilidad a largo plazo, recomendado para monitorear asentamientos diferenciales en cimentaciones. En nuestros proyectos combinamos ambos tipos para cubrir todo el espectro de carga.
Los sensores de cuerda vibrante requieren una verificación de calibración cada 12 meses. Las galgas extensométricas, al estar expuestas a condiciones ambientales, se revisan cada 6 meses. El sistema de adquisición de datos se monitorea de forma remota en tiempo real, por lo que cualquier desviación se detecta de inmediato sin necesidad de inspección física frecuente.
Detectamos deformaciones elásticas en vigas principales y columnas, incluyendo flexión, torsión y cortante. En puentes grúa de 50 toneladas, los sensores captan variaciones milimétricas bajo carga cíclica. También identificamos fatiga acumulativa en las uniones viga-columna, lo que permite programar refuerzos antes de que aparezcan fisuras visibles.
No. La instalación de sensores se realiza durante ventanas de mantenimiento programado o en horarios de baja actividad. El sistema de adquisición de datos funciona de forma autónoma y no requiere corte de tráfico ni detención de maquinaria. Los informes se entregan sin afectar la operación diaria.
El informe incluye registros de deformación máxima y mínima por ciclo de carga, histogramas de frecuencia, análisis de tendencias acumulativas y comparación con límites de diseño. Se identifican zonas con fatiga acelerada y se recomiendan acciones correctivas, como revoques técnicos selectivos o refuerzos localizados, con prioridad según el nivel de riesgo.
Para una losa de fundación de 500 m², la instalación de 32 sensores de cuerda vibrante y su conexión al sistema de adquisición toma entre 3 y 5 días hábiles. Incluye la fijación de sensores, cableado protegido y configuración del software de registro. La puesta en marcha y verificación de lecturas se completa en una semana.
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