Este proyecto consistió en la implementación de un portal de incorporación de clientes para el monitoreo automatizado de deformaciones elásticas en el Viaducto San Martín. Se instalaron 48 galgas extensométricas y 12 sensores de cuerda vibrante en puntos críticos de las juntas de dilatación. El sistema reportó deformaciones dentro de rangos aceptables, pero identificó tres zonas con fatiga acelerada. Los datos permitieron planificar revoques técnicos selectivos sin interrumpir el tráfico, extendiendo la vida útil estimada en 8 años. El portal centraliza la visualización de datos en tiempo real y la generación de informes de fatiga estructural para la planificación de mantenimiento.